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No son posibles Las Tablas sin hundimientos

25-11-2013

Un estudio científico defiende que los fenómenos de colapso del suelo permiten la formación de Las Tablas de Daimiel

No son posibles Las Tablas sin hundimientos

Foto: Emilio Núñez de Arenas +info

 

La investigadora del Instituto Geologico y Minero de España (IGME) Rosa Mediavilla presentó en octubre en la VIII Reunión del Cuaternario Ibérico en La Rinconada, en Sevilla, un trabajo sobre la importancia que para la formación geológica de Las Tablas de Daimiel tienen los hundimientos tan espectaculares que se producen en la zona. El artículo titulado "Tasas de subsidencia vs. sedimentación durante el Holoceno en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel" puede consultarse al completo en el siguiente enlace. Estos resultados científicos provienen de un intenso trabajo multidisciplinar entre varias instituciones y universidades que comenzó en el año 2002 y que se mantiene en la actualidad con el objetivo de reconstruir la historia de Las Tablas de Daimiel en su etapa más reciente: el Holoceno, la época del Homo sapiens. 

 

Según este estudio, Las Tablas de Daimiel son el resultado del relleno de materiales de un relieve anterior, con la consiguiente pérdida de pendiente y ensanchamiento del fondo del valle (sedimentación), y del hundimiento de dicho fondo (subsidencia).

 

La formación de Las Tablas: Sedimentación vs subsidencia

 

Por una lado, la formación de tablas fluviales comenzaría a producirse en el entorno de Puente Navarro a partir del S.V de nuestra era, extendiéndose aguas arriba y llegando a la Isla de Algeciras entorno al S.XV, en un continuo proceso de sedimentación de caráceas que son los sedimentos que se acumulan por la vegetación subacuática de algas y ovas y que provocarian que el agua de los ríos se remansara cada vez más.

 

Por otro lado, los fenómenos de subsidencia, es decir, los hundimientos y colapsos que continúan en la actualidad, han sido otro factor decisivo en la formación del paisaje. El análisis del fondo del parque nacional muestra un conjunto de grandes depresiones debidas a estos fenómenos producidos por la pérdida de material en el subsuelo por disolución y lavado que dan lugar al colapso del suelo.

 

El equilibrio existente entre la sedimentación del vaso del humedal y el hundimiento del suelo por subsidencia es lo que favorece la pervivencia de Las Tablas de Daimiel. Los hundimientos están permitiendo que el valle del Guadiana no se colmate de sedimentos y que no desaparezca la red fluvial.

 

Foto: Alberto Fernández-Infantes +info

 

Un equilibrio básico para la supervivencia del humedal

 

Según concluye este trabajo, "la sedimentación, que implica el relleno de estos relieves, es responsable de la disminución de las pendientes (lo que favorece el desarrollo de las zonas encharcadas) y, al mismo tiempo, la continuidad de los hundimientos han permitido "la pervivencia del humedal y prevenir su colmatación."

 

En definitiva, unos niveles freáticos cercanos a la superficie que favorezcan estos fenómenos de colapso son la mejor garantía para evitar una excesiva sedimentación y colmatación del vaso del humedal y así asegurar su supervivencia a largo plazo.

 

Ahora que el parque nacional se afana en la redacción de un plan de gestión para Las Tablas este trabajo es una ayuda más para la labor diaria del humedal, ya que la excesiva sedimentación de la zona suponía un quebradero de cabeza. Un estado óptimo en los niveles del agua subterránea con el río Guadiana corriendo parecen la mejor fórmula para el éxito.